May 152012
 

¿Qué es un buen maestro de la Escuela Dominical? Mientras muchos quieren subirse delante de otros para jactarse de su superior espiritualidad, otros se chiven de aun hablar enfrente de otros.

Stg 3:1 Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación. 

A la verdad, Santiago nos avisa de no “hacerse maestro mucho”. ¿Qué quiere decir esto? Hay una actitud de jactarse sobre otros que es claramente en contra de lo que Dios quiere. Esto no es de decir que no debemos enseñar o ser un maestro, sino debemos tomar en cuenta la responsabilidad de enseñar a otros muy en serio. Esto es un ministerio muy importante, y de toda seriedad antes de Dios.

¿Qué hace un buen maestro de la Escuela Dominical?

El maestro y la buena presentación de buena materia son las claves de éxito aquí.  A la verdad, muchos piensan que es necesario usar toda la tecnología moderna, o de saber y utilizar los métodos y teorías más novedosos de la pedagogía, pero no es necesario todo esto.

Requisito: Ser un buen cristiano

Lo que es necesario es un maestro que tiene una buena relación con el Señor, en que quiere servir al Señor por impartir los principios y mensaje de Dios con los estudiantes. A la verdad, nadie puede enseñar lo que no tiene, lo que no sabe, lo que no entiende, y en lugar de enseñar datos e información fría e inútil, debemos ver nuestro deber en enseñar como el compartir la vida cristiana con los estudiantes.

Los requisitos para ser maestro deben ser que el maestro es un buen cristiano ejemplo. Debe ser una persona que demuestra por su fidelidad y constancia en cumplir con los deberes cristianos que es posible, y él o ella es un ejemplo de seguir. Su palabra, su vestido, sus hábitos, y conducta debe ser sin reproche. El maestro de escuela dominical debe ser una persona quien asiste todos los cultos de la iglesia. ¿Cómo podemos esperar que los jóvenes y niños hacer esto cuando sus ejemplares espirituales ni ven la importancia de ello? Es una tristeza de ver tantos maestros de escuela dominical que se quedan en sus casas (cómodos y conchudos) domingos en la noche y miércoles. Luego cuando sus estudiantes no quieren esforzarse a asistir a “su” clase, ni hacer tareas, no entienden porque. El “porque” es porque aprendieron de ti exactamente tu actitud espiritual de flojera, nunca esforzarse, y de nunca exigir esfuerzo ni excelente en nunca forma. ¡Tu fracaso con tus estudiantes es un resultado “DE LO QUE ESTÁS ENSEÑÁNDOLES POR TU EJEMPLO!”

Rom 2:21 Tú, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que predicas que no se ha de hurtar, ¿hurtas?

Requisito: Verdaderas Ganas de Enseñar

El llamamiento al ministerio es realmente necesario para que seas un buen maestro. El enseñar no es realmente algo que puedes entrar sin entender que es un ministerio, y necesitas un llamamiento a tal ministerio. Aquí vemos la gran necesidad de desear servir a Cristo porque realmente le amas con todo tu corazón y quieres hacer algo para agradarle. Sin este motivo al fondo de tu corazón, todo lo que haces en enseñar será un fracaso, porque gente que no tiene este deseo, ya son fracasos espirituales.

Igualmente, la calidad de sacrificio que ofreces a Dios es muy importante aquí. Como en el ejemplo de Caín y Abel, Dios no acepta cualquier sacrificio que quieres darle. Dios solamente se agrada con sacrificios de excelente calidad, entonces el buen maestro siempre está esforzándose para mejor la calidad de ministerio que le ofrece. Si lo haces, hazlo bien, o pide otro de tomar tu lugar, y recibe tu vergüenza por no querer a Cristo suficiente para realmente poner el todo de tu vida atrás de tus esfuerzos y servicio a tu Salvador.

Aparte de trabajar por amor de Cristo, y de hacerlo muy bien con mucho esfuerzo, debes amar a hacerlo. El buen maestro es una persona quien a la verdad ama el ayudar a otros y serles una bendición. Tiene entusiasmo en sus labores, y el efecto espiritual de su buena actitud se ve en su trabajo y en sus estudiantes. Su gran deseo de querer a Cristo, de querer a saber más de Él y cómo agradarle será una cosa contagiosa para con sus estudiantes.

Requisito: Habilidad de Enseñar

Nadie puede ser un buen maestro con solamente entusiasmo (aunque de todos los problemas que tienen maestros, entusiasmo cubre muchos). Uno necesita experiencia y entendimiento en el evangelio antes de enseñar a otros. No todos tienen el don de enseñar (1Cor 12:29), pero a la verdad, todos debemos desear ver otros crecer más en el evangelio.

Cuando uno no tiene “habilidad natural en enseñar”, tiene que estudiar y esforzarse aun más que otros.

Requisito: Que Enseñe la Verdad

Como pastor de una iglesia, y como misionero que visita a muchas iglesias, me sorprende que tantos ni agarran la onda de que estamos haciendo en enseñar la Escuela Dominical. El punto principal de Escuela Dominical es de acercar la gente a Cristo, y esto solamente lo hace por tratar con las meras Palabras de Dios. Chistes, bromas, ilustraciones, anécdotas, y todo otro tipo de material que no sea la Biblia es frecuentemente usado como “lo mejor”.

Además, el problema es aun más grave, porque maestros de la Biblia que no usan la Biblia revelan su ignorancia de la Biblia, y su ignorancia o rechazo de la Biblia como autoridad y prioridad en nuestras vidas. En la prepatoria, tomé dos años de español. En el primer año, la maestra supe muy bien el español, y nos enseñó mucha gramática, conversación en español, y aun un poco de la cultura latina. Se fue esta maestra, y en el segundo año, no pudieron encontrar otra maestra, entonces pusieron una que ni hablaba ni entendía el español. Por su falta de saber el tema que debería enseñar, nos enseñó casi pura cultura latina en inglés. Fue un fracaso en aprender el español. Así son muchos maestros de Escuela Dominical.

Es sorprendente cuantos maestros llegan a sus clases sin haber gastado más que unos minutos en preparación. Muchos tienen un texto de la Biblia de enseñar, pero por sus propias fallas como cristiano y como maestro, expresa opiniones personales en lugar de principios bíblicos, detalles que distraen del asunto en lugar de una explicación de lo más importante del pasaje.

Requisito: Fuerte Trabajador

El enseñar no es algo “que viene naturalmente de uno.” Nadie puede enseñar lo que no sabe. Aunque los mejores maestros no sienten muchas veces “que es trabajo”, por todos modos, tomaron mucho tiempo y esfuerzo en aprender ellos mismos los principios y la información primero.

Requisito: Sacrificio

Lo que marca un buen maestro es su voluntad de sacrificio su propio tiempo y energía en hacer un éxito su clase. Se preparará bien para su clase, y buscará hacer el trabajo necesario para que haya éxito. Esto incluye meditar sobre su mensaje antes de enseñarlo, y también de orar mucho por su mensaje tanto por las vidas espirituales de sus estudiantes.

Requisito: Fidelidad

A la verdad nuestro mundo está llegando a ser tan ridículo, que nadie debe sorprendernos. Pero el buen maestro de Escuela Dominical debe entender que él o ella es quien responsable delante de Dios por lo que pasa en esta hora o fracción de hora. Es como una actuación de un artista. Ningún artista llega 15 minutos tarde a su propio “show”. Llegan hasta una hora antes, camina el escenario, ve de los detalles de su presentación, repasa lo que va a decir, y luego cuando empieza a llegar su gente que va a escucharle, empieza a saludarles y hablarles. Hay anticipación y preparación mental y espiritual de su parte. Si hacen todo esto y no es para Dios, ¿Cómo es posible que unos inconversos y perversos entienden mejor que es de hacer una buena presentación que nosotros, siervos de Dios?

1Co 15:58 Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano. 

Requisito: Amable

Para entrar en el ministerio de enseñar, necesitamos entender que es un trabajo social y espiritual. Uno puede pintar una casa sin ser amable. Ello es un trabajo físico. Pero el enseñar requiere que el maestro sea una persona con personalidad amable. Si tus estudiantes ni te aguantan, no van a aprender nada bien de ti. El amor hacia a Cristo tiene que abundar en tu corazón, y este amor a fuerzas se brotará en amor a otros seres humanos. Si esto no ha pasado, no debemos enseñar, y debes cuestionar si aun eres salvo (probablemente no eres salvo).

Requisito: Estable emocionalmente y espiritualmente

Muchos tienen una vida como una montaña rusa. Un día están en las nubes, y otro día están en lo más profundo. A la verdad, de ser maestro de materia espiritual es de decir que esta material espiritual te ha afectado de tal forma que eres estable y ejemplar. Si no, no debes enseñar.

Es una burla de Dios y del poder de Su palabra cuando dices que tienes lo mejor en como vivir, y estás enseñando a tus estudiantes tal cosa, pero no te ha ayudado nada personalmente. Todo esto se ve por tu paciencia, por tu amor, por control de ti mismo, por tu cortesía y nobleza enfrente de la clase.

[ideas para esta clase fueron tomados de Gene Taylor, "Un Buen Maestro de la Biblia"]

  8 Responses to “Siendo un buen maestro”

  1. Muy bueno

  2. Quisiera dar mi ayuda a los maestros de escuela Dominical y para eso he diseñando unos dibujos de personajes biblicos , llevo tres ilustraciones a todo color y espero aser mas .

  3. me ha a servir de mucha ayuda este programa

  4. interes por estos temas ya que deseo aprender para enzeñar a nuestros semejantes a crecer

  5. ha creo k todo lo k dice este texto es cierto medito en esto y me siento a orrores cuando veo k mi mediocridad y m conformismo me a rodeado en realidad gracias x enseñar x este medio Dios lo siga bendiciendo.

  6. Mañana tengo una reunión de maestros y ayudantes y estos puntos estan bastante interesantes como para desarrollarlos..
    Muchas gracias.

  7. espero que me sirva de mucha ayuda

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