edj 01-12 David y Saúl: Mi Enemigo

Un estudio de escuela dominical para jóvenes que se trata de la relación que uno tiene con sus enemigos.

enemigos

David y Saúl: Mi Enemigo
Escuela Dominical Jóvenes Volumen 1, Número 12
http://www.davidcoxsermones.com/escuela-dominical
Por David Cox © 2010




1Sam 19:9 Y el espíritu malo de parte de Jehová vino sobre Saúl; y estando sentado en su casa tenía una lanza a mano, mientras David estaba tocando. 10 Y Saúl procuró enclavar a David con la lanza a la pared, pero él se apartó de delante de Saúl, el cual hirió con la lanza en la pared; y David huyó, y escapó aquella noche.

Muchas veces las personas ven que tienen que tumbar a sus enemigos a cualquier costo. Viven sus vidas para derrumbar a sus enemigos. Pero un cristiano tiene otro parecer hacia su prójimo.

En este pasaje, el Rey Saúl demostró un odio en contra de David, el próximo Rey de Israel, y por la persona por la cual el Mesías iba a venir. Saúl tuvo envidias que luego se convirtieron en intentos para matar a David. David tuvo toda la razón de aborrecer a Saúl y hasta para pelear en contra de él.

Hechos 13:22 Quitado éste, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero.

Pero Dios encontró en David a un hombre que no se promovía a sí mismo como Saúl, sino que era humilde y manso, suave en las manos de Dios para obedecerle en todo lo que Él le mandara.




David demostró su aversión de hacerle daño a Saúl. En 1Samuel 24:3 dice Y cuando llegó a un redil de ovejas en el camino, donde había una cueva, entró Saúl en ella para cubrir sus pies; y David y sus hombres estaban sentados en los rincones de la cueva. Esta expresión de cubrir sus pies es simplemente que se fue allí para usar el baño. David y sus hombres estaban escondiéndose en la cueva, y bien pudieron haber matado a Saúl.

1Sam 24:6 Y dijo a sus hombres: Jehová « me guarde »  de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová. 7 Así reprimió David a sus hombres con palabras, y no les permitió que se levantasen contra Saúl. Y Saúl, saliendo de la cueva, siguió su camino.

Hasta David se sintió mal por haber cortado su bata para demostrarle lo qué pudo haber hecho. En los relatos de Saúl y David, vemos el corazón duro y obstinado de Saúl (1Sam 15:22-24) en contra de Dios y de David (1Sam 19:1, 4-5, 10), y vemos en David un corazón suave y flexible en no hacer su propia voluntad, sino en lo que Dios quiso hiciera.

Prov 17:13 El que da mal por bien, No se apartará el mal de su casa.




Dios pronuncia un castigo y maldición para los que dan mal a otros que no les han hecho nada. O sea, si otra persona no te ha hecho nada, ¿Por qué te pones mal en contra de tal persona? Dios ve esto muy mal.

Job 31:29 Si me alegré en el quebrantamiento del que me aborrecía, Y me regocijé cuando le halló el mal 30 (Ni aun entregué al pecado mi lengua, Pidiendo maldición para su alma);

Job igualmente nos presenta una actitud justa delante de Dios, de nunca regocijarse cuando algo malo le pasa a tu enemigo. Dios está viendo tu corazón, y si te alegras o le causas maldad a otros, Dios es quien que te juzgará a fin de cuentas. Es algo de mucho desagrado a Dios de ver que nos regocijamos cuando nuestros enemigos caen bajo problemas. Esto es porque todos estamos bajo la soberanía de Dios, y es arrogancia cuando presumimos que somos inmunes a la calamidad.




1Cor 13:6 no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.

Nuestro gozo debe ser solamente cuando un alma viene a abrazar la verdad, escapando del castigo y de la condenación de Dios. El problema es que muchas veces nos regocijamos en la destrucción, castigo, condenación, y la ira de Dios. Dios a veces tiene que castigar el pecado y al pecador, pero no es ocasión de regocijó sino de luto. Nosotros somos igualmente culpables delante de Dios, y es un milagro la gracia de Dios que nos guarda de esta ira de él. No debemos jactarnos de ello.

Prov 24:17 Cuando cayere tu enemigo, no te regocijes, Y cuando tropezare, no se alegre tu corazón; 18 No sea que Jehová lo mire, y le desagrade, Y aparte de sobre él su enojo.

La actitud de que es bueno, chistoso, o de tu agrado que algo mal le pase a otra persona es algo que causa que Dios se enoje contigo, posiblemente quita Su mano de castigo de tal persona para ponerla en ti. Piénsalo bien antes que tener placer en las caídas de otros.




Prov 17:5 El que escarnece al pobre afrenta a su Hacedor; Y el que se alegra de la calamidad no quedará sin castigo.

Como la persona quien burla del pobre, es una ofensa a Dios quien hizo al pobre en su estado. Entonces cuando la calamidad cae a otra persona, debes tener compasión, porque Dios “conoce los secretos del corazón” Sal 44:21.

Prov 14:12 Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte.

Entonces debemos siempre tener cuidado con cómo tratamos a otros en la vida, especialmente en encontrar placer cuando las malas cosas le pasan a otros. A veces hay un amigo en una clase de la escuela o un hermano o hermana que entra en problemas, y alguien está regañándole. En estas ocasiones es muy fácil de burlarse de la persona, sacando gozo y alegría por sus problemas, pero cuidado, porque Dios está viéndote a ti también, y es posible que Dios va a quitarle a esta persona su castigo y empezar a darte el castigo a ti en su lugar.

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